miércoles, 11 de marzo de 2009

Life before Facebook



1. Desconocía que conocía a tanta gente.
2. Estaba lejos de mis amigos que vivían lejos.
3. Abrazaba más y escribía menos.
4. No tomaba tantas fotos.
5. Las etiquetas tenían otro significado y por eso no me gustaba ponérselas a nadie.
6. No solicitaba "ser mi amigo" a la gente que conocía.
7. Me "metía" menos en las vidas ajenas.
8. La computadora no eran tan divertida
9. Comentaba poco sobre mi vida.
10. Enterarme de cosas y personas sobre las que no quería enterarme era menos probable.
11. "Borrar" gente era imposible.
12. Decía "casi no te veo" en lugar de "siempre te veo ahí en Facebook".
13. No "rankeaba" a mis amigos.
14. Encontrar gente era muy complicado.
15. Ver hombres guapos, tan fácilmente y sin pudor, no era posible.
16. Olvidaba los cumpleaños de casi todo el mundo.
17. La excusa de que olvidaban el mío era válida.
18. Contaba cómo estaba y qué hacía, sólo cuando me lo preguntaban
19. No me ponía a pensar cómo era mi vida antes de tener algo.
20. Insomnia was boring

domingo, 1 de marzo de 2009

Multimedia: bueno y malo

El diario La Nación realizó un excelente especial multimedia, para mostrar los parques nacionales de Costa Rica. 
La presentación es impecable y el contenido no se queda corto. El lector encuentra información oportuna, variada y entretenida. Navegar por el especial es una experiencia agradable, que combina video, audio y fotografía. 




The New York Times es, sin duda alguna, el papá del periodismo multimedia. Para la toma de posesión de Barack Obama, el diario invitó a sus lectores a compartir los temas que ellos esperaban fueran prioridad del nuevo Presidente. El resultado un paquete multimedia muy limpio en su diseño, pero atractivo e interactivo.  Al pulsar una de las palabras, se despliega una pantalla con audio y fotografía de algunas de las personas que explican qué es lo que esperan. 





Los grandes también tienen sus días "flojos". El Times también pública slideshows periódicos, sobre diferentes temas. Uno de ellos, es el de un fotógrafo que sale a la calle para retratar  aspectos curiosos de la ciudad. El producto es una mezcla de fotos y la narración del autor  dándole contexto a sus imágenes.  Si bien, el resultado tiene un contenido interesante, la forma de presentarlo resulta algo tediosa. 

domingo, 15 de febrero de 2009

Dardos y flores

Los buenos:

La atención de los lectores se captura con títulos cortos, directos y que invitan a leer. 

El doble sentido es una excelente forma de levantar cejas, pero más de generar interés. 

Provocar curiosidad sin decir mucho es una fortaleza de las cabeceras bien pensadas.

Echar mano de un lugar común para decir algo extraordinario, puede funcionar muy bien. 

Al grano. Revelar el tema de una vez, muchas veces es más eficaz que solo sugerirlo.


Los malos:

Vender mal el producto, como prospecto de medicina.

No decir nada con muchas palabras.

Usar la frase manida, por usarla, denota falta de creatividad.

Los títulos no pueden ser menos "fuertes" que las historias.

Mucho es menos.  

Mi top 3


The New York Times dedicada un espacio a contar lo que pasa en y alrededor de los medios:


Si se quiere un paso adelante y conocer lo que serán las tendencias de mañana, este sitio es el sitio:



Leer al crítico de televisión del diario El País, es divertido y aleccionador:


lunes, 9 de febrero de 2009

La viga en el propio



El presidente Arias se molestó con un noticiario (¿revista?) de televisión.
Don Alberto Cañas, fue menos específico y despotricó contra "alguna" prensa.
No los culpo. Los entiendo. Cuando se tiene poder de casi todo o de un grupo/secta, la incapacidad de controlar lo que se dice de uno o de los suyos debe ser exasperante. Más, si quien critica tiene cola que le majen.
¡Ojo!, que no se me malinterprete. La prensa debe ser un perro guardián, sobre todo de los funcionarios públicos y políticos. Pero creo que para llevar a cabo ese papel debe propiciar un canal permanente de evaluación y crítica independiente.
Costa Rica necesita Ombudsman de la Prensa, como lo tienen en grandes medios del mundo. No es una figura de censura (ni debe serlo), es una garantía de transparencia. Tampoco se trata de que se imponga (desde la legislación), sino de que cada empresa tome la decisión.
En nombre de la libertad de prensa se cometen muchos excesos y está en nosotros, los periodistas, enmendarlos con un ejercicio más profesional (regido por la (auto)crítica) y menos arrogante.
Vamos... que antes de mirar la paja en el ojo ajeno, hay que verse la viga en el propio.
Don Oscar y don Alberto seguirán molestándose, pero con menos razón.

domingo, 8 de febrero de 2009

RSS

Casi nunca uso los RSS. El primero que utilicé fue el del New York Times, que me avisaba en una esquina de mi pantalla cada vez que había algo nuevo. Cambié de computadora y no supe nada más de mi suscripción.
Ahora lo voy a intentar con el RSS de Google. Seguiré paso a paso a un par de secciones del Times, a La Nación (el principal diario de mi país), a ameliarueda.com y el micro blog de una querida amiga.
Vamos a ver si recupero el hábito .

Mi otro yo

Llevo años pensando en hacer esto. Deseándolo tanto, pero no lo suficiente como para pasar de los hechos a las palabras, literalmente.
No era el momento, seguro. No era obligación, quizá. Quién sabe.
Ahora que me lo piden como tarea, finalmente lo hago. Claro, a pocas horas del cierre. No podía ser diferente. Quiero que sea diferente. Voy a intentarlo.
Por eso no será un espacio para cumplir con mis obligaciones de estudiante. No. Hoy nace un proyecto: escribir constantemente sobre lo me gusta, lo que me desagrada y a lo que no le dan cabida en ningún otro lado.
Empieza el reto...